FREDY BRAVO

Autodidacta constante, dirigido a objetivos.

Estudió solo desde los 10 años. Careciendo de garantías mínimas, como útiles y ropa de colegio.

Es de nacionalidad chilena, viviendo en México hace unos 30 años.

AUTOR. ESCRITOR. CONFERENCISTA. CONSULTOR. POLÍTICO. REPRESENTANTE.

A los 11 años sacó a 5 adultos del mar del pacífico que se estaban ahogando. Lamentablemente uno falleció.

A los 14 años ayudó en un accidente en la cordillera de Los Andes en Chile, donde un gran amigo de él perdió un brazo y una pierna, lo que le llevó a comprender el valor de estar sano y en edad productiva, lo que en resumen lo mira de la siguiente manera:

Cualquier persona que esté sana y en edad productiva, cuenta con todo lo necesario para crear su propio destino, el que elija.

Un profesional, según una perspectiva de Fredy Bravo, es aquel que ejerce una actividad legítima que le permite obtener recursos económicos, para poder llevar a cabo la vida de calidad que determine.

Fredy Bravo, ha intercambiado conocimientos y charlas con equipos de fútbol profesionales, con conferencistas consolidados, con profesionales especializados, también, ha presentado talentos a equipos profesionales y, sobre todo, a capacitado jóvenes que desean trabajar en alguna empresa competitiva de USA o otros países.

Es representante de marcas internacionales importantes, con presencia en más de 80 países, mismas que poseen inversiones en bolsas de valores de países desarrollados.

Considera que el ser humano puede desarrollar 18 inteligencias básicas, siendo la última, la inteligencia gráfica desarrollada con mayor frecuencia en las mujeres.

Fredy Bravo dice qué, la mayor inteligencia que puedes desarrollar es el amor. Amor son las alas, amar son los vuelos.

¿Qué pregunta harías si te detectaran una enfermedad terminal?

Se entiende que a la velocidad de la luz, tus emociones y tus instintos no sabrían qué hacer, estarías en negación, sin aceptación, aún así, seguro preguntarías, ¿Cuánto tiempo de vida te queda?. Este es el escenario más cercano en el que alguien podría determinar el tiempo aproximado de vida que te queda, sin embargo, en la realidad más absoluta, esto no existe, ni para alguien de físico y salud sana o alguien enfermo, por esa razón, tú futuro es hoy, es tú presente. Tú tiempo es ahora, no permitas que te conquiste el después. Vive, no solo existas a la deriva. Sé responsable contigo mismo.

Entre el bien y el mal procura siempre elegir ser justo.

La responsabilidad mínima de todo ser vivo inteligente, es razonar. Pienso, existo y, entonces, vivo.

La existencia te obliga siempre a elegir, inclusive, no elegir resulta ser una elección.

El mayor logro que puede descubrir a tiempo una persona, es dejar de inventar una existencia y elegir en conciencia el valor de aprender a vivir. Eso es un acto.

Buscar la excelencia en la existencia basados en la calidad de vida que se elija alcanzar, es responsabilidad moral mínima de todo ser vivo provisto de inteligencias.

La mayor inteligencia que un ser humano puede desarrollar, es el amor. Amor son las alas. Amar son los vuelos.

Se aprende a ser hijo cuando se es padre. Se aprende a ser padre cuando se es abuelo y se aprende a ser niño entero y libre, cuando se es anciano. El valor de la vida es el tiempo.

Es percibido que en el pasado cuando existía menos disponibilidad de recursos de información, el tiempo fluía más lento, sin embargo, hoy en día, pareciera que el presente va mucho más rápido, debido a que existen múltiples fuentes super conectadas imponiendo supuestos conocimientos. Una sobre estimulación en cada sentido e instinto, sin dar espacio a medir su posible verdad o no, por esa razón, como compromiso social integral mínimo, se hace imprescindible buscar medios y conductos que permitan poder aportar al desarrollo de la consciencia y el discernimiento, no tan solo desde la visión de lo bueno o lo malo, sino, más bien, sobre lo justo, bajo consideraciones del espacio, momento, condiciones, tiempo de respuestas y vida útil.

Ser mayoría, ser masas, ser moda, ser tendencia, no conllevan sustento de que aquello sea lo justo o lo correcto, pues al final toda elección o inclinación tendrá un campo de resolución dentro de intereses individuales.

No seas mayoría diciendo lo primero que se viene a la mente, recomiendo que, cuando se trate de algo determinante en tu vida y en tus intereses, seas prudente, no usando cualquier ocurrencia, idea o opinión efímera, si no, más bien, procura ejercer un pensamiento crítico, analista y constructivo, poniéndote en todos los escenarios posibles, sobre todo, en el de mayor riesgo. Pensamiento Inteligente.

Somos seres vivos inteligentes sociales, por lo tanto, un desarrollo personal implica una conquista consigo mismo, como un grado de egoísmo impuesto lo cual es muy complejo desde la perspectiva de quienes no son privilegiados con esa visión y entendimiento. Desde ojos ajenos siempre serás criticado. No esperes complacer a todos los que te rodean, debes comprender que no todos tienen la capacidad de entender. El poder está en ti. Responsabilidad Personal Integral.

Existimos atrapados en rejas imaginarias colmadas de miedos y temor a lo desconocido, muchas veces porque perdimos nuestra propia fe y, sobre todo, dejamos de creer en nosotros mismos.

Somos el resultado de lo que hacemos, derivado del entorno inmediato donde nos desenvolvemos. Nos atrapa ser mayoría, moda y tendencia, lo que nos ciega, confunde y nos quita la responsabilidad mínima para con nuestra propia identidad.

Todo sano saber entre otros valores agregados, debe enseñar condiciones posibles en entornos y espacios por conquistar, otorgando cierto grado de confianza a las expectativas y las perspectivas.

En la existencia y la vida, todo objetivo, meta y propósito tiene relación y, por ende, una consecuencia, por ese motivo, siempre se debe ser integral en visión y consideración.

El saber, el conocimiento y lo aprendido, debe evolucionar y ser aplicado sobre cualquier posible creencia y costumbre, si no se ejerce se olvida, si no se practica desaparece, si no se usa, no existe.

Los idiomas no garantizan el éxito, ni las matemáticas, todo depende de su espacio y de condiciones únicas del momento.

La existencia, es una continua compra y venta de ideas.

El éxito, yace en el valor de tú comunicación, de cómo atrapas o envuelves el equilibrio de intereses determinados. Puede ser más grande el que todo lo vende, pero es más sabio aquel que sabe qué compra y a quien.

Si compras lo que está de moda, lo que es mayoría, tendencia, palabras débiles, frases populares, serás del montón y muy predecible. Ser extraordinario no es ser de manera necesaria un genio, más bien, es solo ser sensato.

Elige el faro que guiará tu destino desde tu propia luz que alumbrará tu camino hacia él. El farol no es quien debe saber llegar a ti, él solo debe indicar una referencia.

Todos quieren estar mejor cuando están mal. Busca mejorar cuando estés bien. Aquello es responsabilidad y amor propio.

Somos historia, pasado y olvido, la cuestión es que alguien te recordará.

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